Carrera de relevos por la unidad latinoamericana

RUSIA,9 de enero de 2014. Nada más empezar el 2014, América Latina efectuará la Segunda Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC), su cónclave de independencia y renacer. Lo hará en Cuba, tierra de José Martí, y para honrar al autor de Nuestra América, el 28 de enero, día de su natalicio, la isla caribeña entregará las riendas del mecanismo de integración a Costa Rica, habiendo cumplido durante este año un extenso plan de actividades.

Los treinta y tres miembros que integran la organización han sido guiados por La Habana para adoptar acuerdos que beneficien a los más de quinientos noventa millones de ciudadanos de la región. Las esferas de salud, alimentación y educación, han exigido grandes esfuerzos que buscan beneficiar a estos pueblos que, lentamente pero con firmeza, se despojan de fantasmas como la explotación, el neocolonialismo y el neoliberalismo.

Para el presidente de Ecuador, Rafael Correa, la CELAC es la gran esperanza que permite aspirar a defender espacios propios sin injerencias hegemónicas. El mandatario opinó durante un reciente viaje a Francia, que Cuba ha tenido una buena actuación estos doce meses. Según Correa, la existencia de la CELAC busca encausar nuevos mecanismos porque los antiguos, como la Organización de Estados Americanos, no funcionan.

Muchos opinan que estos momentos iniciales son los que definirán si este modelo de integración obtendrá los frutos esperados. Si bien la región ha avanzado por la llegada al poder de gobiernos socialistas, aún falta madurez.

El secretario general de la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR), Alí Rodríguez, ha destacado la importancia de los organismos de integración regional surgidos en la última década en la América Latina.

La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), UNASUR y la CELAC representan la unión de los pueblos de América”, expresó en entrevista al canal Telesur.

Además, señaló que con la puesta en marcha de estos organismos regionales, tras la llegada de gobiernos progresistas que impulsaron el sueño de los libertadores, “ahora estamos viendo qué somos y de qué somos parte. Antes sólo se veía hacia el norte”.

La CELAC va madurando y ya comienza a ser escuchada en los foros internacionales. La llamada de Argentina sobre la soberanía de las Islas Malvinas, el apoyo a Ecuador en su pleito con la transnacional norteamericana Chevron y el bloqueo de EEUU contra Cuba son temas que han estado presentes en diversos foros.

El propio secretario general de la ONU, Ban Ki-moon y el canciller de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, dialogaron en Nueva York sobre la gestión de la Isla al frente de la CELAC.

Durante el encuentro, enmarcado en la 68 Asamblea General de la ONU, Ban y Rodríguez analizaron el cumplimiento de los Objetivos del Milenio, la agenda de desarrollo a implementar por la comunidad internacional después del 2015 y el impacto del cambio climático en el Caribe.

También tuvo su oportunidad el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguei Lavrov, quien presidió el encuentro con cancilleres de la troika ampliada de la CELAC. Según el diplomático, el desarrollo de las relaciones entre Rusia y América Latina y el Caribe, pasan por la consolidación de "este camino de concertación y diálogo".

En el 2014 Cuba entregará a Costa Rica la presidencia pro tempore del mecanismo, tras un año de arduo trabajo para consolidar la integración regional. Para evitar que esta carrera de relevo se convierta en algo rutinario y carente de esencia, el canciller de la nación centroamericana, Enrique Castillo Barrantes, ha hecho hincapié en que la CELAC está en disposición de todo el tiempo para atender problemas puntuales que surgen en la región y tratar de construir reacciones concertadas. Pero más allá de eso, se proyecta ya como un mecanismo capaz de desplegar acciones a mediano y largo plazo.

Para su par chileno, la única solución y el único camino es que sea algo útil para las personas y para los pueblos, y eso tiene que ver con los problemas que realmente les preocupan. Lo que hay que lograr es que los países puedan colaborar y decidan el futuro del bienestar de cada una de las personas que viven en esta región. Según Alfredo Moreno, este es un continente rico en recursos. Si se mira a América Latina y el Caribe, probablemente sea el continente con más reservas de minerales y petróleo. Es una región con una enorme población, seiscientos millones de personas, con muchísimas posibilidades hacia adelante.

Si observamos el pasado y lo comparamos con el presente, Latinoamérica sigue siendo un continente donde todavía la imaginación supera la realidad. Pero no es casual que dos siglos atrás se viera la unión como el camino más directo hacia la soberanía y justicia social. Esta es una idea que ha tardado en sembrarse en la conciencia del continente, pero que ya comienza a germinar, para beneplácito de cada latinoamericano.(Por Aliana Nieves.spanish.ruvr.ru)