Celac: integración y esperanza

VENEZUELA, 10 de enero . Este compromiso asumido con la voluntad de los jefes de estados y de gobiernos de los 33 países de la región, representan el hecho histórico más trascendental desde los 200 años de nuestra independencia, en el marco de la unión e integración Latinoamérica y Caribeña, porque rescata nuestras raíces y profundiza el pensamiento de la patria grande que soñaron Bolívar, Miranda, Rodríguez, Bello, Mariátegui, Artigas, Martí, entre otros precursores.

Los pueblos latinoamericanos y Caribeños estamos conscientes que la integración se justifica, si se concibe como una política común entre los Estados nacionales como el Alba, y no subordinados a los interés trasnacionales, solo así enfrentaremos la grave crisis estructural del mundo actual, en sus esferas políticas, económicas, sociales, alimentarias, energéticas, climáticas y de valores morales.

En la esfera política y social Latinoamérica vive un momento estelar como nunca en su historia, predominando un proceso de estabilidad y profundización de la democracia con justicia social, que ha permitido reducir la pobreza del 48,4% en 1990 al 31,4% al 2010, según informe de la Cepal. Pero todavía tenemos el desafío de acabar con los 174 millones de pobres en la región.

El continente tiene una superficie de 50,5 millones de kilómetros cuadrados, representando la zona que más produce y exporta alimentos en el mundo, de ahí la necesidad de trabajar junto a la naturaleza en lugar de actuar contra ella, porque es la única manera viable de aumentar los rendimientos productivos para garantizar la seguridad alimentaria.

Los estados tienen que velar por la conservación del medio ambiente, tenemos el 33% de aguas dulce, 40% de la biodiversidad del planeta.

En el ámbito energético Petrocaribe en apenas 6 años cubre el 40% del petróleo en Centroamérica y el Caribe, y junto a Petrosur se constituiría una de las empresas energéticas más grandes del mundo. Poseemos suficientes materias primas y fuentes de energía para garantizar el suministro en la zona por más de 150 años.

En el ámbito económico enfrentaremos la crisis del capitalismo mundial que seguirá profundizándose en los próximos años, debido a que no existe el liderazgo ni el consenso en Europa ni EEUU para afrontarla.

Además están atacando las consecuencias y no sus causas, entre las principales tenemos: La especulación financiera, el alto endeudamiento, caída del dólar como reserva de valor y la recesión económica.

En el marco de enfrentar la crisis mundial, nuestro propósito es impulsar y profundizar el proceso de integración a través de constituir la nueva arquitectura económica-financiera de la región, cuyas principales instituciones serían:

1) El Banco de Desarrollo e Integración Latinoamericano y del Caribe: Integrado por el Banco del Sur con un capital autorizado de $20.000 millones y capital suscrito de $7.000 millones. Fue constituido recientemente con el 69,98% de su capital pagado, con los aportes de Venezuela, Argentina, Ecuador, Bolivia y Uruguay, quedando pendiente Brasil quien manifestó acelerar su aporte. Esta institución junto a el Banco del Alba, la Corporación Andina de Fomento (CAF), y el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), podrá lograr financiar el desarrollo y la complementación productiva con el ahorro intra y extra regional.

2) El Desarrollo y la integración del Mercado de Valores de América Latina y el Caribe, que apenas representa el 1,73% del monto negociado en transacciones en Renta Variable en el mundo, cuyo monto osciló en 62.481 millones de dólares en el 2010.

3) El Fondo de Reservas y Estabilidad Macroeconómica que estará constituido por: Los aportes de activos externos en divisas, los excedentes Reservas Internacionales, los excedentes de liquidez, Los impuestos a las ganancias súbitas.

4) El Sistema de Pago en Moneda Local con la utilización del Sucre, para lograr nuestro desacoplamiento progresivo del dólar mediante el uso de monedas locales, como lo viene realizando Brasil por la revaluación de su moneda.

5) Establecer un Sistema de Regulación y Control con funciones de inspección, vigilancia para evitar la especulación financiera, garantizando estabilidad y confianza del sistema.

Estas instituciones promoverán la integración y canalizarán el ahorro de América Latina hacia el desarrollo económico y social, que muestra grandes oportunidades para la inversión extranjera. Solo en el periodo 1990-2010, las Inversiones Extranjeras Directas, registraron un saldo neto acumulado a favor de 962.563 millones de dólares en la región.

Es indiscutible el liderazgo del Presidente Chávez como propulsor de la Celac, Alba, Banco del Sur, Petrocaribe, para lograr el sueño de Bolívar: "Viva la unidad e integración Latinoamericana".(Celac Cuba- El mundo.ve)