La CELAC tiene un futuro luminoso

CUBA, 23 de enero de 2014.  Entrevista realizada por el semanario Opciones al viceministro del Ministerio de Relaciones Exteriores, Abelardo Moreno Fernández, para conocer el accionar de Cuba durante el año que ha ejercido la presidencia de la organización y los desafíos y proyecciones futuras de esa comunidad

-¿Cuáles son los motivos de la creación de la CELAC?
 
- Vienen desde la época de la primera independencia de América Latina, vienen de las ideas de Bolívar, de las ideas de los próceres de la independencia latinoamericana en las luchas contra España, pues en todo momento pensaron en la necesidad de que hubiera una república latinoamericana que le diera a nuestra región el valor y la capacidad que realmente debe tener en las relaciones internacionales.
 
“José Martí no estuvo ajeno a esas ideas, sino todo lo contrario, cuando definió la existencia de Nuestra América, a la cual la diferencia de la América del Norte: cuando habló de la América india, de la América mestiza, de la América negra. Por tanto, el pensamiento y accionar de Simón Bolívar y los demás próceres latinoamericanos que lo acompañaron en su lucha, como el pensamiento de Martí, constituyen la base y el fundamento de lo que se ha podido crear en la actualidad. En realidad hubo que esperar 150 años para que nuestra región poseyera una correlación de fuerza con países comprometidos en  darle prioridad al progreso de sus pueblos, con gobiernos comprometidos por darle prioridad al desarrollo económico y social, a la lucha contra el hambre, por la justicia, contra la marginalización.
 
“Y precisamente en los últimos años (se conforma en febrero de 2010 en México y se pone en marcha en diciembre de 2011 en Venezuela) ya se dieran esas condiciones. Los países involucrados comenzaron a trabajar para promover una organización que hiciera realidad aquel viejo anhelo de nuestros próceres y que paulatinamente se ha ido desarrollando.
 
“En el contexto de la Revolución Cubana el Comandante en Jefe Fidel Castro siempre creyó en la necesidad de una unidad latinoamericana y caribeña y concibió que la única forma en que América Latina y el Caribe podían ser realmente independientes y soberanos (una región con un enorme territorio, una enorme población, con valiosísimos recursos naturales) era mediante la unidad.
 
“Hay muchas intervenciones del Comandante  Fidel, durante más de 50 años de Revolución, en que se ha referido a este tema, incluso cuando se efectuó en Cancún la Cumbre de la Unidad de América Latina y el Caribe, en febrero de 2010, cuando se decide la creación de la CELAC. Fidel la calificó como el hecho institucional más importante en los últimos 150 años, lo que después ratificó en más de una ocasión el General de Ejército y Presidente cubano, Raúl Castro.
 
“No podemos olvidar que América Latina y el Caribe, a pesar de la creación de la CELAC, a pesar de los intentos de fomentar la unidad, es una región diversa, y precisamente esa diversidad quizá hace que la CELAC sea más rica porque la búsqueda de los necesarios consensos entre países con tamaños, niveles de riqueza y desarrollo distintos, con sistemas políticos, económicos y sociales diferentes, obviamente obliga a ejercitar la imaginación; y ese ejercicio de la imaginación es un elemento central para la unidad en la diversidad, que es como nosotros siempre la calificamos y como el Presidente Raúl Castro la ha llamado en muchas ocasiones, incluso en su más reciente intervención, el primero de enero en Santiago de Cuba cuando, al referirse a la CELAC señaló la búsqueda de la unidad en la diversidad.
 
“Somos países distintos, somos naciones que aunque en lo esencial tengamos un origen común, sí tenemos particularidades que nos diferencian, y el gran desafío radica, precisamente, en la forma en que esas diferencias no constituyan un valladar insalvable en la búsqueda de la verdadera unidad”.
 
-¿Por qué se logró conformar la CELAC sin la participación de Estados Unidos y Canadá?
 
-Estados Unidos no forma parte de Nuestra América, Estados Unidos es un ente aparte, no es uno de los países que Bolívar y Martí consideraron como parte imprescindible de Nuestra América.
 
- Pero ellos impusieron agrupaciones como la Organización de Estados Americanos, OEA.
 
- Sí, pero los tiempos cambian y en la misma medida en que las ansias de independencia real en la región se van ampliando, han ido creciendo los sentimientos por buscar una organización propia, no una con factores ajenos a nuestra región, que no es el hemisferio occidental. Nuestra región es la América Latina y el Caribe, donde existen verdaderos factores de unidad que pueden hacer posible un desarrollo de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños.
 
- ¿Cómo puede ayudar la CELAC a forjar una mayor cohesión e integración?
 
-Vamos a partir de que la CELAC no es una organización de la integración en el sentido clásico de la palabra. Organizaciones de integración son el Mercado Común del Sur (MERCOSUR), la Comunidad de Estados del Caribe (CARICOM), el SICA. La CELAC es ante todo una organización política que tiene que buscar cuál es el mínimo común múltiplo de las posiciones de América Latina y el Caribe para alcanzar consensos políticos en la región. Eso no significa que en un momento dado de su historia, y no estoy hablando de hoy ni de mañana, la CELAC pueda fomentar proyectos de integración propiamente dichos, pero ese momento no ha llegado: este es el momento de la conciliación política, de la búsqueda de concepciones políticas comunes en aquellos temas en que realmente se pueda y es el momento de la proyección de esas posiciones comunes hacia el exterior, con el fin de contribuir a una mayor eficiencia en la relación de la América Latina y el Caribe con otras regiones del mundo.
 
“Un ejemplo es que hoy, en las Naciones Unidas y otros organismos internacionales, los interlocutores de otras regiones identifican a la CELAC como el representante legítimo de los intereses de la América Latina y el Caribe.
 
“En Naciones Unidas cada día son más frecuentes las posiciones conjuntas de la CELAC. La intervención del ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, este año en el debate de la Asamblea General, no fue una intervención a nombre de Cuba, fue a nombre de la CELAC. Y  uno debe leérsela de nuevo y ver los importantes elementos centrales que contiene para darse cuenta de hasta qué punto ha avanzado la comunidad En la reunión de Alto Nivel de la Asamblea General de la ONU sobre Desarme Nuclear, que se efectuó a iniciativa de Cuba y, siguiendo las ideas de nuestro Comandante en Jefe, en contra del armamentismo nuclear, también Cuba habló en la sesión inicial a nombre de la CELAC, con posiciones claras, definidas, fuertes, muy progresistas. Eso demuestra, junto a muchas otras cosas que sería muy largo enumerar, cómo paulatinamente ese objetivo de crear posiciones políticas comunes, que le permitan a América Latina y el Caribe relacionarse con otros a partir de una postura común, cada día crece más". 
 
- ¿Cuál ha sido el accionar de Cuba al frente de esta comunidad de países?
 
-En primer lugar está la consolidación de la identificación de la CELAC como representante legítimo de América Latina y el Caribe. Eso ha tenido un fuerte impulso durante el año de presidencia de Cuba; en segundo lugar, la posibilidad de llevar adelante, desde el punto de vista conceptual, lo que constituye el tema central de esta Cumbre, que es la lucha contra la pobreza, el hambre y la desigualdad.
 
“Si analizas los documentos finales aprobados en todas las reuniones que se han efectuado durante el año, de una forma u otra, está reflejada esa lucha, la necesidad de esa lucha y las medidas que se deben tomar para convertir esa lucha en otra realidad tangible para nuestros pueblos; en tercer lugar, hay un mayor vínculo entre los países del Caribe y los de América Latina. Es muy importante que los dos grupos de países unidos en la CELAC, y es un objetivo que siempre se ha perseguido, vean que tienen la posibilidad de un destino y un futuro comunes.
 
“Hay grandes diferencias en tamaño, nivel de desarrollo, de posibilidades entre la mayor parte de América Latina y el Caribe, que por lo general son más pobres, más propensos a desastres naturales, con más dificultades provocadas por la crisis económica internacional y se ha visto cómo durante el año ha habido un mayor interés por ambas partes de tratar de fundir los objetivos de una y otra para alcanzar objetivos comunes. En un resumen muy apretado, diría que esos tres elementos han tipificado la presidencia cubana”.
 
-¿Cuáles son los principales desafíos y proyecciones que tiene esa agrupación en años venideros?
 
- Creo que el desafío principal radica en preservar lo alcanzado y seguir adelante. La CELAC es una organización muy joven con escasos dos años de vida (se creó oficialmente el 3 de diciembre de 2011 en Caracas). En dos años no puede decirse que una organización integrada por 33 países con intereses diversos puede estar consolidada. Por tanto, estimo que el principal desafío que tiene por delante es seguir avanzando en su consolidación, en la identificación de los principales temas  que deben constituir su agenda futura y tratar de seguir perfeccionando su proyección internacional. Trabajar para que incremente su nivel de relaciones con otras organizaciones y países, para que se pueda llevar adelante un foro de cooperación China-América Latina y el Caribe, para que pueda haber una relación futura con el grupo BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), con la Unión Africana, con los países de la ASEAN, para seguir avanzando hacia la creación de una relación de vínculos institucionales y con países que puedan contribuir a lograr esos objetivos.
 
- ¿Cómo concibe Cuba el futuro de América Latina y el Caribe a partir de las aspiraciones y retos que impone contar con el protagonismo de la CELAC en la región?
 
- Ese es un tema muy complicado, que se puede responder de muchas maneras, y lo trataré de hacer en la forma en que se vincula mejor con todo lo que hemos hablado hasta ahora. Veo para la América y el Caribe un futuro difícil pero luminoso. ¿Por qué difícil? No creo que Estados Unidos, y otros quizás, se conformen con una América Latina unida, independiente, soberana, dueña de sus propias riquezas naturales, desarrollándose en armonía, me resulta muy difícil creerlo, y me parece que Estados Unidos, y repito, quizá otros, van a seguir trabajando para promover la desunión de América Latina y el Caribe y ese es uno de los grandes desafíos que tiene la región para los próximos años: preservar esa unión en la diversidad. Luminoso porque lo tenemos todo, un territorio inmenso, más de 600 millones de habitantes, inteligencia, capacidad para tener nuestras propias tecnologías, un cúmulo de recursos naturales envidiable, o sea, que si los países de la región manejamos inteligentemente nuestros propios asuntos en beneficio de la región, ese futuro puede llegar a ser luminoso.
 
(CELAC-Cuba/ Opciones)