La Celac y el desarrollo con ética frente a la crisis mundial

VENEZUELA, 10 de febrero de 2014.La Declaración de La Habana, resultado de la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, Celac, del 28 y 29 de enero de 2014, resulta un aporte sustantivo para el cambio de rumbo a seguir por la humanidad frente a la crisis mundial actual, aportando iniciativas éticas de desarrollo en el cambio de época.

En la unidad en la diversidad de la Celac, hay gobiernos que promueven con mayor énfasis la libertad de mercado. Sin embargo, con estas declaraciones, así como las referentes a la seguridad y soberanía alimentaria, se enfrentan las tendencias extremas neoliberales que generaron la privatización del agua y la hegemonía de las transnacionales de las semillas transgénicas.

La búsqueda de un desarrollo humano y sustentable genera la integración solidaria con base en la defensa de la vida, en el compromiso por la reforma integral hacia la democratización de la ONU (No 64) y por “seguir trabajando para consolidar a América Latina y el Caribe como Zona de Paz, en la cual las diferencias entre las naciones se resuelven a través del diálogo y la negociación u otras formas de solución pacífica establecidas en el Derecho Internacional.”(No 53).

La visión de seguridad se asume desde la defensa de valores humanos: “Enfatizamos la necesidad de contar con una visión de consenso regional de seguridad ciudadana con un enfoque de desarrollo humano y respeto a los derechos humanos y a los principios de soberanía nacional y no injerencia en los asuntos internos…para mejorar las estrategias regionales sobre seguridad ciudadana y desarrollo sostenible.”(No 66).

La dimensión ética del enfoque de desarrollo se basa tanto en valores humanistas y cristianos como en valores ancestrales: “Reafirmamos la Declaración de Santa Cruz, (8.11.2013) Ama Qhilla, Ama Llulla y Ama Sua ( no robar, no mentir y no ser flojo) la cual establece que los delitos de corrupción deben combatirse de forma rigurosa.” (No. 42).

Una declaración ética esperanzadora hacia otro mundo posible.( Por: Guido Zuleta Ibarguen,www.ciudadccs.org.ve )